Viejo, dicen que hoy es el día del padre; pero en realidad estas fechas, (día del padre y de la madre) creo que han sido inventadas para que esos hijos ingratos se acuerden de sus padres al menos una vez al año, pero aprovechando las circunstancias, trataré de escribirte algo que pueda rozar al menos con todo lo que siento por ti.
Pensar en ti hace que me llene de emoción por todo lo que significas en mi vida. Recuerdo que de niño en mi inocencia siempre te decía que eras el mejor papá del mundo, hoy no tan niño y ni tan inocente sigo pensando lo mismo, porque es cierto, lo eres y no necesito otro papá para saberlo, me basta con ver el entusiasmo y amor que tienes para ir a trabajar y el amor con el que corriges nuestras fallas.Siempre me dicen que soy igualito a ti físicamente, aunque mi madre, renegando y suspirando diga que también en el carácter lo somos, pero yo quisiera parecerme a ti como padre, que mis hijos vivan agradecidos conmigo como yo lo estoy contigo, que sea capaz de darle todo lo que tú me has dado, que se sientan orgullosos de mi como yo lo estoy de ti.
A pesar de que hemos tenido momentos en los cuales no hemos coincidido, el respeto que te tengo es inquebrantable, con los pocos años que tengo vividos me doy cuenta de que yo no puedo ni debo juzgarte por nada y mucho menos después de todo el apoyo que me diste cuando les fallé y me fallé. No quiero entrar en detalles sobre eso, no es necesario, pero lo que sí quiero que sepas, es que te agradezco porque nunca me diste la espalda, porque siempre me diste la mano para levantarme, tu apoyo incondicional fue un sustento inmenso, gracias por no reprocharme nunca nada, no sé en realidad si los cariños se merecen pero lo que sí sé es que eso a ti no te importa.
Papi gallo, si hay algo por lo cual yo te admiro es porque todo lo que te has propuesto en la vida lo has logrado, eres un policía del cual la institución se debe sentir orgullosa, pensar en ti hace que me frene en mi juicio frente a los policías, has hecho de mí y de mi hermano hombres de bien, pero también me consta y soy testigo principal que has sido un gran hijo, el amor que le tienes a nuestra viejita Emilia es envidiable, tu faceta de jardinero es una clara muestra, lamentablemente yo no pude conocer a mi abuelo José, pero conocerlo me refiero a verlo físicamente porque en nuestras conversaciones él siempre estuvo presente, con tus anécdotas me has hecho quererlo y entender de donde viene mi fascinación por el fútbol y por Alianza Lima, además ver la unión que existe entre tú y tus hermanos hace que yo lo admire por su sabiduría a la hora de criarlos.
Viejo, no me queda más que agradecerte por tu imperfección, por tus ganas de querer ser mejor día a día, por levantarte tan temprano para ir a trabajar a pesar de lo dormilón que eres, por tu orden desesperante, por los partidos de fútbol que hemos visto juntos, por enseñarme ser de Alianza, por darme los estudios, por arreglarme mis soldaditos a pesar que malograbas otros dos en tu cometido, por la canilleras echas de balde de pintura, por mis estudios, por mi hermano, por tu ejemplo, por la vida, por mil motivos más. Te amo viejo por ser parte de mi vida por las enseñanzas, por ser mi amigo, por los gritos necesarios, por el abrazo interminable en la final del campeonato 2003 en sur y sobretodo te amo, porque eres mi padre.
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