sábado, 21 de mayo de 2011

Nuestra difícil misión

Para empezar quiero transmitir mi respeto y comprensión por todas aquellas personas que viciaran su voto, o simplemente dejarán en blanco su cédula de votación, los entiendo y hasta los puedo justificar y es que yo,  por un tiempo, también estuve en ese lado, la encrucijada de saber quién es el mal menor  es una duda casi imposible de resolver...

Keiko, tiene que cargar la inmensa cruz de su padre, constantemente se le refriegan todos  los actos delictivos que tienen hoy a su padre tras las rejas. Personalmente, lo que más le cuestionaría, es su elección al poder, en vez de estar al lado de su madre;  quien era la persona que más la necesitaba después que se hicieran públicos los brutales  sometimientos de los que era víctima.

Se le acusa por adelantado, de que liberará a su padre en cuanto se ponga la banda presidencial, lo cual sin duda sería una burla para todos los peruanos y  es este hecho es en definitiva,  lo que a muchos peruanos obliga a declinar su voto por la popular candidata de Fuerza 2011.

Pero,  a pesar de lo expuesto anteriormente, yo votaré por Keiko;  seguramente, el  día que me toque ir a las urnas llevaré una bolsa plástica, por si acaso  me den ganas de vomitar, pero lo haré porque estoy convencido de que es más fácil o menos difícil derrotar  a un gobierno dictador que sólo tenga dominio a nivel nacional; que a un gobierno dictador que esté aliado a distintos países del extranjero, Alberto Fujimori fue un dictador pero su gobierno no duró lo que va durar el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, Fidel Castro en Cuba a pesar que en su momento sí lo intento fracasó porque no tenía el respaldo que tiene ahora Ollanta Humala por parte del gobierno venezolano, sin olvidar todo lo que están pasando nuestros hermanos de Ecuador y Bolivia que cuentan con presidentes amigos del mandatario venezolano.

Además, porque personalmente no le puedo creer a alguien que hace unos años gritaba en la tribuna sur los goles de Alianza Lima y hoy lo vea con su polo de Universitario de deportes y que me diga que es crema a muerte, eso me parece inaudito, falso, absurdo.

Los anti fujimorista están a la orden del día, el resentimiento de los familiares de los asesinados en la cantuta y barrios altos yo no lo puedo sentir, pero si los puedo comprender, es entendible su frustración porque la hija del asesino de sus familiares llegue a la presidencia  y esto no los debe dejar ni dormir, pero tampoco hay que olvidarnos de los familiares de los policías que estaban cumpliendo su labor y que no eran acusados de nada y sin embargo;  fueron cruelmente asesinados por orden del señor Ollanta Humala, quien lo hizo no por terminar con el terrorismo, lo hizo por beneficios personales, porque quería derrocar al presidente Toledo y por lo tanto autodenominarse presidente del Perú.

Alberto Fujimori, no Keiko Fujimori,  tiene denuncias de golpe de estado, violación de los derechos humanos, de eliminar a los que no están a su favor, Ollanta Humala también y él no necesito el poder para hacerlo, yo no me quiero imaginar que hará cuando cuente con el poder y libere a su hermanito Antauro.

domingo, 15 de mayo de 2011

Mi gran hermano

Fue la espera más larga que he tenido en mi vida, más de cinco años esperándolo, lo esperaba con muchas ansias a pesar que no sabía a quien esperaba, en teoría, si lo sabía, lo que no conocía era su forma de ser, el color de sus ojos y esas cosas que nos distinguen y nos hacen únicos a diferencia de los demás.
Si bien es cierto, mi espera no era tan desesperada por que vivía en una casa súper familiar con primos listos para ser cómplices de mis travesuras pero aún así, yo ya quería que llegue. Recuerdo que hablaba con mis padres mucho de eso y les solicitaba que se apuren en traerlo.

El mes de marzo del 93 llegaron dos noticias, como todo en la vida no todo podía ser color de rosa, una era mala y la otra era buena, la mala era que luego de cinco años tenía que dejar junto a mis padres esa casa donde me crié,  esa casa, la que me dio muchas alegrías las cuales merecen un artículo aparte,  y la otra noticia para atenuar esa pena que sentí era que mis pedidos habían sido escuchados, mi espera al fin había terminado, mis padres luego de practicar, mucho imagino yo, me dijeron lo que había querido escuchar desde hace mucho tiempo...¡¡¡  iba a tener un hermanito!!!.

La felicidad no cabía en mi pequeño cuerpo,  no sabía si llorar, si reír, no sabía qué hacer,  ¡carajo! me habían dicho que me iban a dar el mejor regalo del mundo y aunque en mis alucinadas de niño imagine mucho el día que me dieran la noticia, nunca imagine que fuera sentir todo lo que sentí, esa sensación es inolvidable y no hay palabras para describirlas.

Ya instalados en mi casa de Magdalena del mar, todo era nuevo para mí,  a pesar de que vivía con mis abuelos maternos (que tanto quiero), extrañaba todo, pero ese “todo” dejaba de existir cuando veía los cambios en el cuerpo de mi viejita, cuando me acercaba a “escuchar” su barriga, cuando mi viejita se quejaba de que pateaba y se movía mucho y ni que decir del día en el que me dijeron el sexo del que venía en camino, ¡ iba a ser hombrecito!,  nada de lo que me dijeran o me ocurriera iba a malograrme ese momento, porque en realidad lo que yo esperaba era un hermanito hombre como yo, me había sacado la Tinka.

Las veces que me eche a dormir imaginando como iba ser cuando por fin ÉL llegue,  fueron innumerables, me lo imaginaba yendo juntos al colegio,  me lo imaginaba siendo Tom y yo Oliver, me lo imaginaba jugando con los soldaditos y el trompo, me lo imaginaba siendo mi mejor amigo.

A decir verdad no recuerdo que los meses se me hayan hecho eternos, creo que ya había esperado mucho y no me molestaba esperar un poquito más,  teniendo ya buenas noticias, (y como no hay tiempo que no se cumpla) el día llegó, no entendía muy bien el porqué se tenían que llevar a mi viejita hasta un hospital ni el porqué del nerviosismo de mi viejo cuando le dijeron que había riesgos porque el pequeñín se había enredado con su cordón umbilical, todo era muy extraño para mí, pero mi alegría no se apagaba con nada yo, fiel al castigo, lo seguía esperando ahora en su cuarto, en nuestro cuarto.

Para octubre del año 93 ya contábamos con teléfono en casa, la llamada que dio cuenta de que había nacido un niño completamente sano se celebró con mucho júbilo por todos, las bromas que decían que me iba a quitar el trono eran totalmente ignoradas por mí, yo solo quería ver, y ¡YA! a ese niño, ese niño se iba a llamar Luis Gustavo, ese niño iba a ser mi querido hermano.

Al escuchar la tocada de puerta de mi viejo, ( en ese tiempo no teníamos timbre) se me hizo un nudo en la garganta, empecé a sudar frio, no pensé en nada, lo único que hice empujado por un impulso fue bajar las escaleras para conocer a ese pequeñito que tanto se había hecho esperar.  Lo vi y sus ojos eran como de un sapo, eran inmensos, pero no era lo único extraño, ese chiquito era muy raro tenía cuatro tetillas y yo, como si él fuera un objeto de un museo, no dejaba de verlo, primero asombrado y luego con el transcurso de los minutos y olvidándome de esos detalles, alegre, feliz, emocionado, excitado. Mi espera, ahora si, había acabado, ya podía verlo, podía abrazarlo, no cargarlo porque me daba miedo, pero ya podía darle besitos, sentir su calor a pesar de que el aún no me conocía.

Hoy ese pequeñín ya me paso de tamaño, me dice chato, le enseñé a caminar, hoy, él me enseña cosas de historia, todo lo que imaginé con él se viene realizando, tuvimos muchos torneos de artes marciales como en Dragon Ball Z, lloré cuando se hizo su primera herida de “gravedad”, consolé sus lágrimas en su primer día de colegio, lo cuidé mientras mis viejos trabajaban, destruyó mis álbumes de figuritas  y muchos juguetes, no me abandonó cuando más lo necesité, fuimos cómplices en muchas ocasiones, nos hacemos bromas de todo tipo, es una gallina de mierda, pero así yo lo quiero ...y muchísimo.
Gracias hermano.

Pdta: Aunque lo pienses, no soy cabro.

martes, 10 de mayo de 2011

El Perú esta en el Perú

Hace ya un mes,  recibí la triste noticia de que a la segunda vuelta electoral, habían pasado Ollanta Humala y Keiko Fujimori... simplemente no lo podía creer.

Pensaba que era un mal sueño, recuerdo que unos días antes de las elecciones una amiga me mencionó esa posibilidad y yo siendo sincero la vi muy lejana, aunque debo reconocer que me hizo analizarla, el temor que sentí  como resultado de  esa hipótesis no se pudo comparar con la sensación que tuve luego de ver el típico “Flash informativo” y es que si ya alguna vez tuve que elegir a Alan García (quien no debe olvidar que también fue un cáncer para el país) , en ese momento sentí  ya que el cáncer estaba en etapa terminal y el VIH Sida súper avanzado, y no exagero.

Yo no quiero hablar en contra de las personas que confiaron en esos candidatos, porque no  considero que tenga la suficiente autoridad para hacerlo y además  luego de ver el documental de la campaña “Marca Perú”,  siento que los entiendo, porque ¿Cómo podemos exigirle algo a los ciudadanos de Kishuara, Huayana, Kaquiabamba, distritos de la provincia de Andahuaylas, los pobladores de Capachica, Huata en Puno o a los limeños que se matan trabajando sin ver mejorías?, si en lugar de ir donde ellos y enseñarles lo lindo que es ser peruano y hacerlos sentir parte de nosotros como lo hacen los políticos solo para ganar las elecciones, los señores de este documental prefieren irse a Perú Nebraska y contarle que por ser “peruanos” también tienen muchos derechos.

Sinceramente me alegra en demasía ver como hay gente que quiere que nuestro país crezca y  se haga más conocido a nivel mundial, pero si queremos ver crecer y hacer a nuestro Perú más que una marca, una identidad nace la pregunta...¿No deberíamos empezar por lo nuestro?, o acaso los turistas al ver  que en el poder tenemos a una hija de un dictador y a un posible aliado de Hugo Chávez  ¿van a querer venir al Perú por más rica que sea la comida? o estos “peruanos”  de Nebraska ¿Son los que eligen a nuestros gobernadores?.

Si ahora tenemos que elegir entre estas opciones es porque no vemos mas allá de dos cuadras y pensamos que ser peruanos es jugar a la tómbola, tomar Inca Kola, preparar Pachamanca y usar chullo, hay peruanos de verdad que si nos deben interesar, que si son peruanos y que también tienen el mismo problema que los “peruanos” de Nebraska y es que no saben lo que significa ser peruano.

Espero que con esta iniciativa no solo se busque llenar restaurantes si no también hacer que el Perú crezca, que los peruanos quieran más a su país y que por ende quieran lo mejor para el.

sábado, 7 de mayo de 2011

Mi D10S

“Tanto amó Dios al mundo que entregó su Hijo único, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna…”
Juan 3:16

¿Cristiano? ¿Evangelista? ¿Católico? ¿testigo de Jehová? …NO… ¿mormón? ¿Hindú?  ¿judío? ¿Budista? ¿Ateo? ¿maradoniano?!!!!... MENOS!

¿Prohibido de tomar café? ¿Misa todos los domingos? ¿Predicar de puerta en puerta? ¿En contra de la transfusión de sangre? tampoco…  ¿rezar el rosario? ¿Código de salud? ¿Reverencia a las vacas? ¿Votos de castidad? ni cagando!

Para mi Dios es despertar todas las mañanas, es seguir de pie después de tantas caídas, es escuchar que mi viejita diga “ya está listo el almuerzo” o que me pida la boleta para pagar la  pensión de la universidad, es la movida de cola de mi perro cuando llego a casa, es los problemas que siempre tienen solución, es la compañía en mi soledad, es los consejos  y chistes de mi abuelita Emilia, es mis amigos, es la recuperación después de tener cáncer, para mi Dios no ha eliminado de su “face” a Judas Iscariote y le ha mandado solicitud de amistad a Vladimiro Montesinos, Hitler, Hugo Chávez y a Burga.

Es que mi papi Antonio  vaya al estadio a ver a su “Muni”, es el canto de un pajarito, es un baldazo de agua fría, es una conversación con mi “abuelo” de Alianza y libros, es un duchazo, es una travesura de cuando tenía 5 años, es una pareja de esposos que cumplen cincuenta años de casados, es el nacimiento de un niño, es un abrazo de mi vieja, es la vida de Nick Vujicic, es las canciones de Vico C, es acompañar a un cieguito para que cruce la pista, es mi fortaleza.

Dios es los goles que grito en sur, es que un chancho vuele, es conocer a Claudiia, es cuando la señora de la tienda me dice “no hay marcianos” cuando estoy resfriado, es ver que mi hermano ya va cumplir dieciocho años, es poder cargar a Nicolás, es ver un partido de fútbol con mi viejo y mi papi Antonio, es la sonrisa después de unas lágrimas, para mi Dios no tiene barba, es lampiño, es los chistes mal contados de mi viejo, es la luna, es que mi viejita no duerma en las noches cuando Luis o yo hemos ido a una fiesta, es que mi viejo me diga “no lo vuelvas hacer”, es las olimpiadas especiales, es el vuelo de una ave, es la furia de una perra cuidando a sus cachorros, es mis casi 24 años, Dios para mi tiene tatuado en el hombro derecho a María, es peruano, es de alianza y le gusta el ceviche.