Extraño las conversaciones de fútbol en donde se hablaba de un golazo, esas discusiones sobre el mejor jugador de la fecha o el frio análisis de las tácticas empleadas por los entrenadores de los diversos equipos.
Me da nostalgia hablar de fútbol y que sólo se hable de los dirigentes como si estos fueran los protagonistas principales. La impotencia se apodera de mí cuando recuerdo lo sucedido con la San Martín, rabia porque la solidaridad que tan de moda se puso hoy no existe más, me creo interrogantes sobre el liderazgo de Manassero frente a los futbolistas agremiados, me da naúseas escuchar y hasta escribir los nombres de Pocho Alarcón y de Julio Pacheco.
Si el año pasado tuvimos un torneo desnaturalizado, ya no sé cómo se puede llamar a esto, ya que no tiene pies, ni manos y mucho menos cabeza. Esto, simplemente es un negocio donde lo único que importa es llenarse los bolsillos de dinero, viajar y lustrarle los zapatos a los más poderosos de la FIFA para ver si más adelante tienen algún carguito.
Muchas veces se dice que en el fútbol no existe la justicia, y creo que ahora solo apelamos a eso para llegar a un mundial, porque si es por justicia lo único que se merecen esta sarta de delincuentes de saco y corbata es la cárcel. La ilusión por ver jugar a mi selección en un mundial sigue latente pero no me gustaría que fuera con Burga a la cabeza, quien a pesar de saber la crisis económica de los equipos no fue capaz de darle ni un sol a ninguno, a pesar que después de la Copa América, la federación Peruana recibió 3 millones y medios de dólares por el tercer lugar obtenido en dicho torneo.
La pelotita no se debe manchar nunca, como lo dijo Diego Maradona, es por eso que me apena que nuestra pelotita no solo esté manchada, sino que además esté reventada porque todos quieren llevarse un pedazo de ella. Ojala que todo esto de un giro de 360°, yo quiero ver a los equipos peruanos peleando la Copa Libertadores, quiero que vengan extranjeros de nivel a jugar al Perú, quiero que seamos un mercado de exportación para Europa, quiero que nos respeten a todos los hinchas del fútbol y que nos dejen de estafar, que se dejen de burlarse de nuestras ilusiones.
Lamentablemente no sé cual sea la solución muchos dicen que los equipos se hagan Sociedades Anónimas, yo pienso que es una buena opción pero no creo que sea la única, además hay varios casos que estas sociedades han hecho más mal que bien, como Blanquiceleste en Racing Club, ojala que esto mejore por el bien de todos, que aparezcan más Oviedos y Acuñas, pero que sobre todo que aparezcan hombres honestos, que quieran dar lo mejor para nuestro fútbol, que tengan los pantalones bien puestos y que no se les caiga cuando tengan que tomar medidas drásticas pero a favor de todos los que amamos el fútbol.
Psdta: Discúlpenme si no hable del triunfo de Cristal, o la derrota de Alianza ante el Garcilazo.