Una mezcla de los mejores jugadores de Alianza Lima, Universitario de Deportes y el Sport Boys, conformaron la selección que nos representó en las Olimpiadas de Berlín en 1936, una selección que a base de buen fútbol y coraje daba un gran espectáculo, y tenía la difícil misión de quedarse con la presea dorada que estaba disputada por 16 países.
Luego del sorteo, las lleves quedaron conformadas de la siguiente manera: Alemania vs Luxemburgo, Noruega vs Turquía, Italia vs Estados Unidos, Japón vs Suecia, Polonia vs Hungría, Gran Bretaña vs China, Austria vs Egipto y Perú vs Finlandia.
El partido de nuestra selección fue pactado para el 6 de agosto a las 5.30 de la tarde en el Estadio Hertha, ahí nuestra selección formaría con Juan Valdivieso, Arturo Fernández, Víctor Lavalle, Carlos Tovar, Tititna Castillo, Orestes Jordán, Prisco Alcalde, Adelfo Magallanes, Lolo Fernández, Alejandro Villanueva y José “Chicha” Morales, nuestro DT era Alberto Denegri. Como dato adicional, estos serían los once jugadores que vestirían por primera vez nuestra tradicional camiseta con una franja roja cruzada.
Con el pitazo inicial del árbitro italiano Barlassini, los jugadores peruanos se mostraban nerviosos, parecía que las piernas les pesaban los finlandeses que habían alineado con Salminen, en el arco, Karjagin, Narvanen, Kanerva. Malmgren, Lathi, Veckstrom, Gustafsson, Larvo, Gronlund y Lethonen, se aprovechaban de esto y generaban situaciones de peligro en el área peruana, sin embargo no podían culminar estas jugadas en gol.
Los minutos fueron pasando y con esto los nervios se iban esfumando, fue así que a los 17 minutos Alejandro Villanueva lanza un pase exacto, milimétrico hacia la zurda del cañonero, Lolo Fernández y este resuelve como de costumbre, un disparo seco, potente y bien direccionado, Salminen no puede hacer nada, era el primero para Perú.
En seguida del primer gol, Perú se va en busca de más goles y solo dos minutos después Magallanes anota el segundo, sin embargo este gol es anulado, esto no amilanó los ánimos, sino todo lo contrario, les dio una clara muestra de que el triunfo era posible, minuto más tarde la contundencia se apoderaba de nuestros atacantes Villanueva a los 24 y nuevamente Fernández a los 33 respectivamente lograrían colocar el 3 a 0.
Los finlandeses, heridos en su orgullo, van en búsqueda del gol que reduzca las diferencias, Gronlund ingresa al área nacional, nada lo puede detener excepto una falta de Valdivieso, que no le deja más opción al árbitro italiano que marcar el punto penal, Kanerva se hacer cargo y ejecuta de gran forma es el 3 a 1.
A los 2 minutos de iniciado la segunda etapa una jugada brillante en equipo la finalizaría “Manguera” Villanueva, con una media vuelta que dejo pasmado a Salminen. Tan solo pasó un minuto y con un cañonazo de más de veinte metros “Lolo” marcaría el quinto.
Lejos de guardar energías para el siguiente partido, nuestros jugadores siguieron al frente y a los 68 minutos tras un gran centro de Morales, “Lolo” el máximo ídolo crema, sin dejar que la pelota toque el piso coloca el sexto y luego de 3 minutos el cañonero anotaría nuevamente, consiguiendo el séptimo para la selección y su quinto gol personal.
El baile peruano estaba en todo su esplendor, las jugadas de lujo eran infaltables, los toques en primera y los quiebres de cintura no podían estar ausentes, sin embargo los finlandeses no querían ser la burla de todo Europa, y con actitud más que con fútbol, lograron reducir el marcador en dos oportunidades más, a los 81 Gronlund y a los 86 Larvo, dejarían el marcador final de 7 a 3, triunfo peruano.
Triunfo y derrota
Lugo del gran triunfo peruano en la siguiente fase tenía que eliminar a Austria, el cual había vencido a Egipto por 3 a 1, mientras que Italia que había derrotado 1 a 0 a EEUU, se enfrentaba al sorprendente Japón que en un gran partido derroto a Suecia 3 a 2; los otros dos partidos enfrentaban al local Alemania, que venía de vencer ampliamente a Luxemburgo por 9 a 0, contra Noruega que también había goleado pero por 4 a 0 a Turquía, finalmente el otro duelo era entre los Polacos y Gran Bretaña, quienes habían derrotado a Hungría por 3 a 0 y a China 2 a 0, respectivamente.
El partido entre austriacos y peruano se jugó el 8 de agosto a las 5.30 de la tarde, nuestro combinado nacional solo tuvo una variante en comparación al primer partido. Salió Prisco Alcalde e ingreso su hermano Jorge, quien era conocido como “Campolo”, mientras que los austriacos formaron con Kainberger de arquero, Kunz, Kargl, Krahn, Wahlmuller, Hoffmeister, Fuchsberger, Kitzmuller, Steinmetz, Werginz y Laudon.
Este equipo austriaco no era el equipo famoso denominado “Wunderteam” (equipo maravilla) que estaba encabezado por su gran figura Matthias Sindelar, quien era conocido como “El Mozart del fútbol” y considerado para muchos como el mejor jugador del mundo de la primera mitad del siglo 20, sino era un equipo amateur.
La selección titular de Austria que disputó el mundial de Italia en 1934; llegando hasta las semifinales donde fue derrotada por la selección local de una forma desleal por las decisiones arbitrales, era conformada por Platzer, Cisar, Sesta, Wagner, Smistik, Urbanek, Zischek, Bican, Sindelar, Schall y Viert. Estos jugadores no participaron de las olimpiadas por ser futbolistas profesionales.
Sin embargo, este tema era ajeno a nuestra selección así que mentalizados en lo que tenían que hacer salieron a la cancha, si bien es cierto los europeos no contaban con Sindelar, pero tenían a Laudon quien era un jugador sumamente peligroso y manejaba los hilos del equipo.
El partido se desarrollaba y era más peleado que jugado, el árbitro Christiansen se mostraba complaciente ante las faltas, su falta de personalidad se hacía obvia. En una jugada dudosa, los jugadores peruanos se quejaban que el balón ya había transcurrido la línea y que correspondía un saque de meta, el juez permitió que siga la jugada y a los 22 minutos Werginz aprovechó el desconcierto para abrir el marcador.
El violento juego dejaba lesiones que debían ser dejadas de lado ya que entre las bases del torneo figuraba que no existían sustituciones, los once que empezaban el juego tenían que terminarlo.
A los 36 de la primera etapa un remate de larga distancia de Steinmetz decretaría la segunda conquista austriaca, los jugadores peruanos se sentían perdidos. Al término de la primera etapa, el vestuario peruano era un funeral, todos se criticaban, los más veteranos Alejandro Villanueva, Valdivieso, Lolo, Morales y Arturo Fernández, haciendo valer su mayor experiencia eran los que transmitían la tranquilidad para ese momento de dificultad; y así lo hicieron con un par de frases animaron a sus demás compañeros, el compromiso de dejar más que el alma se hizo una corriente.
Desde el inicio de la segunda mitad el dominio peruano era evidente, las arremetidas de nuestros atacantes eran más frecuentes, sin embargo , para llegar al ansiado gol, se tuvo que esperar hasta el minuto 30, una gran jugada individual de Campolo deja como saldo el descuento peruano; la ilusión renacía.
El gol dio un envión anímico a los peruanos, quienes ambiciosos fueron en búsqueda de la igualdad. Lolo Fernández recoge una pelota desde campo peruano, arremete con todo, en su camino aparecen Wahlmuller y Krenn, pero ninguno de estos es capaz de arrebatarle el balón, “El cañonero” pasa, el portero Kainberger, que ya lo ha visto jugar y como cualquiera que ya lo hubiera visto jugar, esperaba el remate desde fuera del área, sin embargo el delantero peruano sorprende a todos y habilita a Villanueva quien con gran calidad decreta el 2 a 2 al minuto 36.
Ante la igualdad se tenían que jugar dos tiempos extras de quince minutos cada uno. Perú arrancaba con la ventaja que se habían lesionados dos jugadores austriacos y tenían que jugar con 9 jugadores, sin embargo esto no era aprovechado por los jugadores peruanos que perdían ocasiones claras de gol. Pero el dominio peruano era tan grande que los jugadores sabían que en cualquier momento anotarían otro gol, y fue así. Una gran escapada de “chicha” Morales por el filo de la cancha le permitió llegar hasta el córner de donde sacaría un magistral centro que sería aprovechado por Villanueva, quien con calidad bajo el balón con la pierna, tomo una fracción de segundo, para posteriormente fusilar a Kainberger, era el 3 a 2 y solo faltaban 3 minutos.
El triunfo peruano sería más amplio luego que Lolo decretara el 4 a 2 en la última jugada del partido. Con este marcador Perú se sumaba para jugar las semifinales a Italia que sin mayores problemas derrotó 8 a 0 a Japón, a Noruega que sorpresivamente derrotó al local Alemania 2 a 0 y a Polonia que en un gran partido venció 5 a 4 a Hungría, su rival en semifinales sería este último ganador.
¿La gran estafa?
La alegría por el triunfo conseguido en la cancha no duraría mucho ya que la FIFA, determinaría que el partido se tenía que volver a jugar, en nuestro país se han creados diversas teorías sobre el porqué de la medida impuesta por la FIFA, algunos arremeten contra Hitler manifestando que por ser un dictador ya había dispuesto que el campeón tenía que ser Austria o Alemania, sin embargo esta teoría se viene abajo al ver que Noruega no tuvo trabas cuando derrotó justamente a los Alemanes y además el campeón finalmente fue Italia que venció 2 a 1 a los austriacos; otros señalan que Hitler no podía permitir que gente de color ganara y que fue por eso que pidió que se repita el partido, sin embargo esto también sería falso ya que el atleta norteamericano Jesse Owens, siendo un hombre moreno, ganó cuatro medallas de oro.
Es decir ninguna de esas teorías son ciertas, lo cierto es que ese partido tuvo muchas irregularidades, las principales fueron la invasión de centenares de suramericanos que saltando las vallas de contención y se metieron al terreno de juego luego del segundo gol peruano, esto generó que el partido se alargará más de la cuenta a pesar de la persuasión de los jugadores peruanos para que sus hinchas de ese momento se retiraran, es por eso que la FIFA decidió jugar el partido 24 horas después a puertas cerradas; otro de los motivos fue la poca personalidad del árbitro quien ni se inmutó cuando vio las arteras faltas de los peruanos hacía los europeos que dejarían como saldo dos lesiones graves, como consecuencia los austriacos tendrían que jugar con inferioridad numérica los dos tiempos suplementarios.
Ante la supuesta injusticia la delegación peruana representada por su presidente Claudio Martínez decidió regresar, apoyado por el presidente Oscar Benavides, quien fue a recibir a los olímpicos en el puerto del Callao, junto a miles de peruanos que no se reservaban nada para mostrar muestras de cariño a quienes ellos consideraban sus héroes.
Con el artículo no se pretende derrumbar a nuestros ídolos deportivos, ni mucho menos, solo se intenta aclarar el por qué del pedido de la FIFA para realizar nuevamente el partido, no se podría afirmar si es justo o no, pero tampoco se tiene que inventar supuestos que solo nos hacen parecer víctimas.
Para finalizar se debe tener en claro que el estadio localizado en Sullana llamado “Campeones del 36”, no es en referencia a estos deportistas olímpicos, es en honor a una selección de Sullana que logró campeonar en un campeonato que enfrentaba a distintas provincias del país justamente en 1936.
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